Perdida en el desierto de Agafay, hecha de piedras y arena a una hora en coche de Marrakech, se encuentra "Terre des étoiles". En este eco-lodge totalmente volcado hacia la naturaleza, nos olvidamos del reloj, de las redes sociales y nos abrimos un poco más a lo que nos rodea. Nos tomamos el tiempo para saborear y admirar el horizonte que se extiende hasta donde alcanza la vista. Frente a ti, nada viene a tapar tu mirada cuando el sol realiza su danza al amanecer y al atardecer. En imágenes, 3 razones para quedarse en "Terre des étoiles".

 

 

 

PARA UNA PERFECTA COMUNIÓN CON LA NATURALEZA

 

 

Muy preocupado por proteger su entorno, el campamento es autosuficiente. El agua servida es extraída del suelo, filtrada, potable y sobre todo reciclada para el riego del jardín. Los paneles solares están ahí para proporcionar iluminación. Y en el plato del restaurante, cada producto procede de la huerta ecológica que podéis visitar. Los soñadores se dejarán cosquillas en los pies por los primeros rayos de sol del día en el desayuno servido en la amplia terraza y no dejarán de observar la Vía Láctea, tumbados sobre una de las esterillas.

 

 

 

2. PARA HACER DESIERTO RIMAN CON CONFORT

 

 

 

¿Quién dijo que no se requería comodidad en el desierto? Olvida tus ideas preconcebidas, y déjate seducir por la decoración cruda y bereber de cada tienda donde reina la madera, el junco y la lana gruesa. En cada espacio, el agua caliente y la electricidad harán las delicias de los más temerosos. No hay wifi, ni calefacción ni aire acondicionado, por supuesto, pero un suéter grueso y las mantas que se ofrecen en el lugar son suficientes para mantenernos felices una vez que cae la noche. Para los gourmets, abundante desayuno a base de especialidades marroquíes (té a la menta, msemen, pan botbot, etc.), mermeladas de higo o naranja, ensalada de frutas, huevos, zumo exprimido. ¡Y café para los adictos! Para el almuerzo y la cena, entrantes y postres obligatorios y dos tagines servidos (uno vegetariano, el otro carnívoro) para no poner celoso a nadie.

 

 

 

3. OLVIDAR LA DEFINICIÓN DE ABURRIMIENTO

 

 

 

En "Terre des étoiles", ¡es difícil aburrirse! Puedes empezar tu día con una clase de yoga donde sobre una estera bereber, aprendes a relajarte frente a las llanuras del Atlas. También puedes olvidarte de ti mismo en manos expertas de una masajista o darte un capricho de braza en una de las dos piscinas del campamento. Los más atléticos probablemente probarán el quad, el mountain bike o el senderismo, o incluso un paseo en camello para disfrutar de la vista. De lo contrario, también puede aprender sobre la cocina marroquí. O simplemente relájate mientras tomas un té de menta en el bar del campamento. En resumen: en "Terre des étoiles", ¡no conocemos el aburrimiento!